Palabra de Dios para el Año 2026

¿Cómo puedo experimentar la verdadera intimidad con Dios?

1 Samuel 2:35 (RV1960)

35 Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mí ungido todos los días.

Isaías 57:15 (RV1960)

15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.

Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. Hechos 13:22

La intimidad bíblica en el corazón es una relación profunda y personal con Dios que va más allá de lo intelectual, llegando a las emociones y decisiones, implicando honestidad, escuchar Su voz, y una conexión de amor y compañerismo expresada a través de la oración.

La lectura de la Biblia y la obediencia, similar al profundo conocimiento y cercanía descrito por la palabra hebrea /yada/. Es abrir el corazón sin máscaras para una unión espiritual, como se describe en unos 1000 textos bíblicos que contiene la palabra corazón.

Componentes Clave de la Intimidad Bíblica:

Conocimiento Profundo (yada): No es solo saber de Dios, sino conocerlo íntimamente, experimentar Su presencia y voluntad, como en Génesis 4:1 donde yada describe la unión íntima entre Adán y Eva.

Conversación Abierta: Orar no solo para pedir, sino para hablarle a Dios con sinceridad, como a un amigo de confianza, y aprender a escuchar Su voz.

Unidad y Acuerdo: Caminar en acuerdo con Dios y Su Palabra, sintiendo que uno se convierte en “una sola carne” o un solo espíritu con Él (como en 1 Corintios 6:17).

Pero la persona que se une al Señor es un solo espíritu con EL.  V 20 Por Dios nos compro a un alto precio. Por lo tanto honren a Dios con su cuerpo.

Que quiso decir Pablo con que nuestro cuerpo le pertenece a Dios?

Muchos dicen que tienen el derecho de hacer lo que quieran con su cuerpo. Aunque piensen que eso es libertad, no son más que esclavos de sus deseos.

Cuando te has convertido en cristiano, el Espíritu Santo viene a vivir en ti.

Por lo tanto, dejas de ser dueño de tu cuerpo. El hecho que Dios te compro a un alto precio es una referencia a un esclavo comprado en una subasta.

La muerte de Cristo te libero del pecado pero también te obliga a servirlo.

Debido a que tu cuerpo le pertenece a Dios, no debes violar las normas de vida que Él ha establecido.

Amor y Compañerismo: Un deseo de estar juntos y disfrutar el uno al otro, reflejando el amor mutuo en el matrimonio y la comunión con Dios.

Vulnerabilidad y Honestidad: Presentar el corazón desnudo ante Dios, sin pretensiones, permitiendo que Su Palabra penetre todas las áreas de la vida.

La verdadera intimidad con Dios es algo que han buscado los cristianos desde que Cristo caminó sobre la tierra. Es natural que los cristianos anhelen experimentar la cercanía de una relación íntima con Dios.

Sin embargo, la verdadera intimidad con Dios no es simplemente un sentimiento comparable a una relación romántica.

Va mucho más allá de la emoción, llega hasta nuestra alma y se refleja en nuestras acciones.

“Porque el hombre perverso es abominación para el Señor; pero Él es amigo íntimo de los rectos” (Proverbios 3:32, NBLA).

Dios no puede tener intimidad con el mal ni con los cristianos desobedientes. La verdadera intimidad con Dios empieza por acercarse a Él.

He aquí como tú amas la verdad en lo íntimo y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

Salmo 51: 6

Dios nunca se acercará a quienes no se acerquen a Él, y la forma en que nos “acercamos” es mediante la rectitud.

Cuando cultivas intencionalmente los deseos de Dios en tu interior, el sale a tu encuentro y una dimensión abundante de favor se manifiesta sobre tu vida.

Así como sucedió con David, Dios incrementa su gracia en aquellos cuyo corazón tiene su forma.

Hay muchas personas que son impulsadas por hombres o sistemas humanos, buscan agradar a otros para alcanzar su favor, aun haciendo cosas que no agradan a Dios.

Esta es la razón porque Dios afirma que ama la verdad en lo íntimo, los momentos preferidos o agradables de Dios son aquellos que pasa en privado con nosotros.

El es como un padre que invita a su hijo a una cita personal o un esposo que anhela pasar tiempo a solas con su amada en la intimidad, es un deseo ferviente del corazón de Dios.

¿Por qué debemos amar la intimidad Con Dios?

Porque el ama esta clase de entrega y devoción, mi pregunta es estás amando lo que Dios realmente ama.

Por otro lado, Satanás odia todo lo que Dios ama y su plan es destruir esos objetos, esas metas, el deseo, de Dios, por eso busca derribarte, derribar a la iglesia, a las naciones, a Israel, el odia y no soporta la vida de intimidad Con Dios.

Su única estrategia es corromper, o anular y destruir tu vida de intimidad con Dios.

Debes de entender cuál es el poder de la intimidad Con Dios:

Las mayores tragedias o éxito en la vida de una persona se gestan en la intimidad.

Los pecados que destruyen matrimonios, destruyen propósitos y abortan los diseños De Dios en la vida de los seres humanos.

Como ser la pornografía, lujuria, lascivia, avaricia, vicios y placeres carnales, son síntomas de personas que están siendo gobernadas por el reino de las tinieblas en lo secreto.

Siempre el propósito y los objetivos de Satanás es corromperte, a él no le preocupa tanto como te ven los demás, o cuán usado eres por Dios. Si gana la batalla de lo que sucede en tu vida en secreto con Dios, en poco tiempo todo lo demás será destruido.

Este es el terreno de la principal lucha, y es allí donde debes cultivar una pasión por redimir tu intimidad con Dios.

Debes batallar por esto, ser intencional y radical, lo que sucede en tu cuarto, es el timón de tu destino a puerto seguro.

Tienes que entrar con Dios en un nivel de intimidad profunda, si lo sacas y te quedas solo con tu carne estás sentenciado a la tragedia, la derrota, el fracaso y la debilidad.

Jesús expresó esta pasión del corazón de Dios revelando el poder de la intimidad:

Ora tu padre que está en secreto; Y tu padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Mateo 6: 6

En otras palabras no te encontrarás con tu Padre celestial si no lo buscas donde él está.

El padre que está en secreto. Es evidente que una y otra vez,  Entre tantas voces que escuchas si no vas al lugar donde todos los demás ruidos se apagan, o puedes confundir la voz de Dios, su gloria no es compatible con tu vida plagada de deseos corrompidos, de toda idolatría, sin embargo Él no se esconde de nosotros sino para nosotros.

Al buscarlo en intimidad, entramos al ámbito de descubrimiento y revelación espiritual que nos transforman y nos llevan a niveles de gloria.

La comunión que se desarrolla en la intimidad es muy distinta a la que experimentamos en lo corporativo.

En esa búsqueda de entrega de rendición intima nuestro corazón toma su forma y somos moldeados a su semejanza.

Sí debes de creerlo que El ha escondido tesoros para ti en los secretos de tu búsqueda con El .

Si quieres ver lo que Dios puede y tiene poder para hacer como claramente lo verás en público.

Pero si quieres ver quién es Dios necesitas ir a lo privado a lo íntimo a los secretos.

Ambas cosas son importantes, sin embargo hoy la iglesia disfruta más sus manos lo que puede hacer que su rostro él mismo. Hay una gran diferencia entre las obras de sus manos y la gloria de su mismo rostro.

Como iglesia podemos ver y observar lo que él puede hacer, sus milagros, señales, liberación, transformación escuchar mensajes reveladores y todo lo que le plazca manifestar para la gloria de su nombre.

Creo sin lugar a duda aquí que este es un año en que debemos de buscar a Dios en lo más íntimo de nuestro ser, porque es allí donde podremos entender y descubrir quién es El, conocer su belleza, su carácter, sus atributos, su personalidad, su soberanía y su misma gloria impactándonos por completo.

El mayor tesoro escondido que se descubre en la intimidad es la profundidad de la hermosura de su persona y esto te deslumbra y te transforma por completo.

Debes de entender que hasta que no cultives una vida en secreto con Dios no puedes ser cautivado por El y por su misma gloria.

Es menester entender lo que nos revela el Antiguo Testamento en cuanto a la actitud del pueblo de Israel ellos vieron los milagros sin embargo les faltó pasión por Dios, ellos prefirieron quedarse con una relación superficial y no accedieron a la invitación para ir al monte de la intimidad.

Hay algo que debemos de recordar en este nuevo año que estamos comenzando año 2026, Los que no responden al deseo de Dios de comunión íntima, tarde o temprano terminaran perdiendo el contemplar el rostro de a quien sirven y adoran de verdad.

Más Moisés fue más allá y buscó el rostro de Dios, entonces fue transformado, siempre las manos de Dios te llevarán a contemplar su rostro, las señales te conducen a que puedas ver su gloria, Dios está levantando en la tierra en estos tiempos una generación de los que buscan su rostro, como nunca.

Estos no solo claman por algo,  sino por alguien, y sus tiempos de oración no son como una lista de peticiones únicamente, sino que anhelan que la persona de Dios les sea revelada.

La mayor promesa de Dios para nuestra vida es Dios mismo como Moisés dijo: si tu presencia no ha de ir conmigo no nos saque de aquí.

En otras palabras, más que una tierra prometida, tu gloria es la mayor promesa, muéstrame tu gloria, la oración que traerá y manifestará el gran avivamiento de los tiempos proféticos y finales, no es para que pase algo, sino para que sea revelado a alguien en toda la plenitud de su misma gloria, poder y presencia, si a Jesucristo en toda la expresión de su misma gloria, establecida por su Padre Celestial.

David exclamó diciendo a Dios: He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

Puedes entender lo que él menciona en estas palabras que acabas de escuchar está diciendo que él había logrado cultivar un corazón conforme al de Dios.

Era un buscador intenso de tesoros espirituales, si Dios amaba algo, él tenía que amarlo, tu y yo tenemos que amar lo que ama El.

Para David su mayor pasión era contemplar cada día la hermosura de Dios y profundizar en lo más profundo de sus revelaciones, vivió observando lo que la mano del Dios de Israel hacía, pero está más enamorado de la hermosura de su rostro.

Esta era la razón porque él procuraba ardientemente contemplarlo en lo secreto.

Allí descubrió que Dios desea esos momentos de comunión con sus hijos e hijas, por eso levantó una tienda en el centro de la nación, para que las personas tengan intimidad con Dios.

Puso cantores y sacerdotes que ministraban a Dios de forma continua Todo el día y toda la noche, esto trajo la manifestación del poder divino en lo público de una manera contundente y conmovedora, el Reino de Dios se expandió en su generación de forma notable.

Puedes preguntarle si fuera posible a David: ¿cuál es la clave de la gloria de tu reino?

Y David sin lugar a duda te respondería: el secreto está en lo secreto, a Dios le agrada la adoración de su pueblo, claramente este es otro nivel de intimidad con todo su pueblo y también una pasión de su corazón.

Sin embargo, en lo íntimo se produce lo más poderoso, una cosa es hacer tu devocional diario casi como una costumbre o liturgia, a orar para no sentirte culpable y leer algunos versículos de la Biblia, pero algo muy distinto es amar esos momentos, esos lugares, esos tiempos de estar a solas con El, a veces sin decir nada, solo cultivando una capacidad de entender y de experimentar su presencia Y contemplarlo a Él.

“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (Santiago 4:8).

Ciertamente, Dios nunca se acercará en intimidad a los injustos, pero los que han sido limpiados por la sangre de Cristo y han recibido Su justicia en la cruz (2 Corintios 5:21) estos tienen la esperanza de intimar con Dios.

De hecho, sólo los que han sido salvados por gracia mediante la fe (Efesios 2:8-9)

¿Si alguien le da un regalo, responderías tú que amable o cuánto te debo? Considero que no la respuesta apropiada es gracias.

Sin embargo, muchos cristianos aún después de haber recibido el regalo de la salvación sienten a menudo que deben hacer algo que los acerque a Dios. Debido a que en la fe y la salvación son regalos debe responder con gratitud alabanza y alegría.

Tienen esa esperanza, porque Cristo es la esperanza por la que nos acercamos a Dios (Hebreos 7:19).

¿Cómo puedes acercarte a Dios?

La Biblia dice claramente que tu cuerpo es el templo de Dios, tu espíritu necesita y anhela tener íntima comunión con Dios y tú tienes que desear conocer al Dios vivo personalmente no como si fuera solo una idea o un concepto o un monarca distante.

Jesús es, de hecho, el modelo de intimidad con Dios, porque Él y el Padre son uno (Juan 10:30), y ninguna relación puede ser más estrecha que esa unidad con el Padre que experimentó Jesús.

Su relación con el Padre se caracterizó por el amor y la obediencia.

Por amor, Jesús vino a la Tierra para hacer la voluntad de Su Padre.

No hizo nada por Su cuenta, sino que en todo hizo la voluntad de Su Padre (Juan 5:30).

Esto fue más evidente en el Huerto de Getsemaní la noche anterior a Su crucifixión.

Sufriendo la agonía de anticipar lo que estaba por venir, Jesús pidió que se apartara de Él el destino que estaba a punto de sufrir, pero terminó la súplica diciendo:

“Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42).

Aquí vemos un ejemplo perfecto de verdadera intimidad reflejada en la obediencia, pues Jesús sometió Su voluntad a la de Su Padre.

Si esperamos alcanzar la verdadera intimidad con Dios, Jesús debe ser nuestro modelo.

Amamos a Dios porque Él nos amó primero (1 Juan 4:10), y demostramos nuestro amor por Él obedeciéndole.

Jesús dijo a Sus seguidores: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15).

Cuando Le obedecemos y guardamos lo que nos ha mandado, prometió que permaneceremos en Su amor, igual que Él permanece en el amor del Padre haciendo la voluntad del Padre (Juan 15:10).

Sólo puede haber intimidad con Dios cuando estamos en buena comunión con Él mediante la obediencia.

Entonces podremos conocer el gozo y la paz que provienen de confiar en Él y someternos a Su voluntad, tal como lo hizo Jesús.

Pastores Jose y Lidia Zapico